El destello.

Es  demasiada blanca la luz del techo. Demasiada  para sus ojos. No quiere claridad que escupa su realidad sobre el resto de las paredes. Está  solo, eso le asquea desmedidamente. Digamos que el al…

Origen: El destello.

Para cambiar.

El cuerpo solo me pide venganza. El cuerpo y el alma, si esta existe. Solo quiero sentir ese regalado sabor  que debe corroborar que  has desagraviado el enorme daño al que has sido sometido. Es un…

Origen: Para cambiar.

La llamada.

Una puta mentira.  Su vida, una puta mentira, siempre lo había pensado. Sobre todo desde el momento en que aquel hombre se cruzó en su vida. Aquel restaurante cerca de la oficina, la primera…

Origen: La llamada.

La Señora.

Maria ha terminado pronto de limpiar la cocina. Normalmente los Señores suelen quedarse mas tiempo charlando. Inusualmente, hoy se fueron rápido, cada uno a un destino.Antes, Maria ha tenido que de…

Origen: La Señora.

Bar.

Entré en el bar. Estaba oscuro. Fuera, el sol tempranero de verano, había castigado mi corneas, me había dejado las gafas de sol en el coche. Mi cabeza en otro sitio y el hecho de tener que llevar …

Origen: Bar.

El miedo.

Atenazados por el futuro, el ser humano ha estado siempre pendiente de lo que le queda por vivir. La sensación de vacío que siempre nos ha producido lo que nos sucederá mas adelante ha atenazado desde que tenemos consciencia. Necesitamos pensar que estamos seguros, que los nuestros viven dentro de esa seguridad y tramitar garantías que sean del todo creíbles para nuestra y su estabilidad, tanto emocional como corporal.

La crisis en la que nos metieron nuestros poderosos, nos genero pánico, nos insuflo miedo al no saber donde tendría el final. Ese miedo, nos atenazó tanto que nos hizo mas pobres, no solo de espíritu, también de convicciones y de clases. La mal llamada crisis, no ha sido sino una excusa para organizar las sociedades capitalistas en clases mas distanciadas, en las que el poderoso apela al poder perpetuo acumulando mas riqueza, y el pobre especula con la pobreza como salida a una asfixiante sensación de capacidad recuperadora.

La salida por la que nos han enseñado la luz de recuperación, no es mas que una salida de nuestro recorte y amontonamiento de miedos : a la perdida de poder adquisitivo, a la perdida de capacidad de consumo, a la perdida de comodidad y capacidad así como esa perdida de clase adquirida con una burbuja creada por y para ellos de la que ahora nos culpan.

A esas perdidas, y sin ningún tipo a anestesia, se han sumado otras perdidas con grado mas alto de dureza y que consentimos dentro de ese miedo amenazador que nos han impuesto. Se trata de esa perdida de derechos. Perdida de capacidad para alzar la voz por todo lo que con anterioridad hemos luchado y por lo que ahora nos ahoga protestar ante el miedo paralizante de la sociedad actual. Nada atenaza mas que el pánico en las situaciones limites  y nada hace mas paralizada una sociedad, que la perdida de capacidad de respuesta ante el miedo a perder : posición, trabajo, comodidad y garantías, sin olvidar los derechos.

Trabajamos por menos dinero, la sanidad ha perdido efectividad, las protecciones peligran y las garantías tiemblan mientras seguimos organizando gobernantes que no influyen en mejoras sustanciales, amparados en una recuperación a base de nuestros esfuerzos en perdidas. Al mismo tiempo, las voces discordantes y salidas reales no son mas que extremos amparados en las esquinas del sistema que viajan entre la ultraderecha y la ultra izquierda que al mismo tiempo genera mas miedo.

Anoche, en Madrid, y según informan medios, un elevado tanto por ciento de personas prefirieron no salir a ver, con sus hijos, la tradicional noche de reyes con su cabalgata.

El miedo a un atentado, los dejo en sus hogares. Se trata de ese medio que nos llega desde el terrorismo. Ese miedo que hizo que la presencia de los reyes Magos, fuera una exhibición de protección policial para sus asistentes.

Mas miedo, para todos. Otro tipo de miedo que implica un mundo lleno de eso, de miedo.

 

 

 

 

Llego el comandante y mando parar.

La Historia genera personajes en los que mirarse.
Dice hoy Mauricio Vicent en El Pais, del reciente fallecido Fidel Castro, que se fue un “líder autoritario o tirano sin más para media humanidad, leyenda revolucionaria y azote del imperialismo yanqui para los más desposeídos y la izquierda militante, sin duda una definición en la que mirar el verdadero sentido de un personaje que marcara la reciente Historia de nuestra humanidad.

Describir aquí la trayectoria, buena o mala, pendiente del catalejo ideario que cada uno aporte de Castro, no es intención de quien emite estas lineas.
Veía esta mañana la indiferencia de muchos y la importancia que le dan al personaje otros.
Para quienes lo ven como un dictador, es solo eso, alguien que cerrado al sentimiento global del capitalismo condenó a once millones de personas en un país hasta el punto de retrasar su progreso muchos años al actual.
Para la otra parte, es quien se enfrentara al mandato e idearios que los países mas ricos desean imponer a los mas débiles.

Como quiera, cuando el 8 de enero de 1959, Fidel Castro entrara triunfal en La Habana, se creo una leyenda que ha marcado parte del ultimo siglo y el inicio de este, originando uno de los personajes mas importantes, mas odiado o loado, de los tiempos recientes.

Fidel, ese amigo de otro mito Ernesto “Che Guevara”, fue el revolucionario de una época, fue el resistente con unas ideas contra el poder abusador , pero al mismo tiempo se volcó en llegar a ser el autoritario aparcado en el comunismo mas rancio que perdiera el significado que se llevara la caída de aquel muro en Berlin.

Resistente a sus ideas, amante de escucharse así mismo y de las proclamas de horas de discurso, generó una filosofía propia que ha dejado a Cuba en un momento de su historia en el que debe saber, si seguir por el camino marcado por quien ahora nos ha dejado, o iniciar esa apertura que para tantos es necesaria.

Se trata de ese momento en el que la Historia generará otros personajes en los que mirarse.

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El 3 de Octubre de 1965, en La Habana, Fidel Castro hizo pública una carta leyéndola ante los asistentes a uno de sus discursos. El ella, el Che, se despedía de él ante su eminente partida hasta Bolivia, donde encontró su tráfico final, en Octubre de 1967; en ella Ernesto escriba:
“Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento, será para este pueblo y especialmente para ti”.
El guerrillero, termino sus días a manos de soldados bolivianos, Fidel continuo hasta ayer como guerrillero para unos y dictador para otros.