Meritocracia.

Deslumbrados por el destello que origina el Barcelona en el pasado reciente del futbol mundial, nos hemos olvidado de la esencia y grandeza total de este deporte.

Reconocemos la alegría que nos regalan Messi o Ronaldo, pero llamamos hitos a partidos como el de anoche en el Calderón.

Por quinta vez, el Atlético se sienta en el olimpo del futbol europeo, discutiendo la hegemonía vestido con la laboriosidad de una obstinación, marcada por el sacrificio, tanto humano como económico.

Somos un país dado a reconocer la debilidad y ponerle la etiqueta de perenne, sin apreciar el mérito que otorga el trabajo y el sacrificio.

Todo es lujo,  todo es poder y amparados en las leyes que generan ambas “virtudes”, mirar más  allá de ellas, lo demás es circunstancial, casi como la lotería.

Hacemos nuestro, por ejemplo, el sentimiento de campeón que este año está demostrando un equipo inglés como el Leicester, elaborado desde el trabajo y la confianza en el grupo que el año pasado combatía por no bajar en la Premier, y que esta temporada roza la gloria de ser campeón de tan loada competición, .

Eso sí, mientras nos ponemos todos  su camiseta, en la Premier, aquí en España, negamos la evidencia atlética y le robamos grandeza encubriéndola de demostrativas opciones tan legitimas en el futbol como defensivo, cañero, enérgico, agresivo o rácano, por declarar solo algunos.

Para quienes parecen haber descubierto el futbol con la elegancia y genialidad de Messi o deslumbramiento de la estética de Ronaldo y sus tridentes galácticos, reconocer cualquier salida de surco, es objetivo de menudeo y despecho, sin querer profundizar en que, la grandeza en el fútbol, llega desde muchos influjos y  distintas formas de  ejecutarlos. Solo de esa manera tal vez, lleguemos a reconocer méritos que negamos, o ¿es que no interesa que sean reconocibles?

Moción de confianza.

Partido jugado el 2 de abril de 2016.

 

Hasta la noche de ayer, estaba convencido de las pocas posibilidades que tenia el Real Madrid para tener un enorme salvavidas con el que poder sobrevivir a una rara temporada. Alejada la posibilidad de ser campeón en su liga, se me antojaba casi cómica la idea que la undécima pudiera terminar en sus vitrinas. Anoche, en veinte minutos de eléctrica efectividad, consiguió levantar un gol de Pique que lo hubiera dejado en ese mar de las dudas en el que se instaló, desde que su presidente organizase otro proyecto mas a base de €uros.
Sucedió en el estadio de su eterno rival, en el que las lagrimas por la marcha de Jhoan Cruiff llovidas al comienzo del encuentro, se uniera el mal trago de ver como Benzema y Cristiano, dieran la vuelta a un partido raro en los catalanes pero salvador para los blancos.

Estratégicamente plantado por el “debutante” Zisane, el Madrid, esperó durante una hora al Barça tras la cal de la linea divisoria. Agazapado, atando movimientos blaugrana, mientras la pelota perezosa se movía, sin mostrar esa arrogante capacidad para endiablar cualquier pase.
Y eso que, en una de estas, Las piernas de Suarez hicieron de puente al balón a escasos metros de la portería, semi vacía de Navas, cuando el reloj poco había trajinado.
Espejismo o no, girando sobre Casemiro, esa piedra que Benitez no supo pulir en su verdadero puesto, el Madrid contuvo el centro de campo enemigo. Multiplicado el brasileño, da mas rienda al medio centro y refuerza sus centrales.
Los del Luis Enrique, torpemente volvieron a confiar en la paciencia del toque hasta la llegada de las grietas blancas. Pero esta vez el balón no llegaba con claridad a las bandas, donde Neymar principalmente, pudiera medirse cara a cara con su marcador. Ni encontrara recorrido fluido entre las lineas centrales de la muralla blanca, para que Messi imaginara ese ultimo pase a Suarez. Demasiado toque, demasiado lío donde tampoco faltase una posible falta sobre el argentino, que pudiera haber sido expulsión de un Ramos con demasiada testosterona en sus entradas durante toda la noche, hasta que consiguiera ducharse solo en el vestuario antes del final, y eso que Hernandez Hernandez, trencilla de la noche, ya lo había perdonado casi un cuarto hora antes de sacarle la roja, allá por el ultimo trecho del partido.

Los primeros cuarenta y cinco dieron para poco mas.
Pero hete ahí que, en la reanudación, y tras la insistencia catalana durante los primeros diez minutos, una jugada de corner, de esas en las que se pudieran pitar tres penaltis, deja a Pique rematar a placer ante la portería blanca sin que Keylor, perfecto toda la noche, hubiese tenido mas posibilidad que la de entrar a recoger el cuero descansado en la red.
Ese 1-0 hizo balsamo en el los locales y cortocircuito en su rival.
Porque entonces, el Madrid opositó a grande y saliendo con dentelladas rápidas de su madriguera, materializara tres goles. Tres si, porque el arbitro dejó sin validez uno de Balle al que no se le puede encontrar tacha alguna.
Carbajal y sobre todo Marcelo, superiores a sus pares en las bandas toda la velada, removieron el cotarro blanco. El brasileño, trazo una diagonal al centro de su ataque, y paso la pelota a Kross que desde la derecha del área barcelonesa, le lanzó una joya a Bencema para que este pusiera en la retina del aficionado al futbol, un golazo tan solo seis minutos después del 1-0.
La partida ya mencionada de Ramos, fue lo único que tergiversara la endiablada marcha impuesta por el Madrid. Que, incluso con diez, y con Casemiro de central, consiguió que Ronaldo se luciera a pase centro de Balle. Era el minuto 89 y aturdido el Barça no supo por donde había llegado tal rotura.
Tres puntos menos de distancia que, desde luego no es lo de mas, pero que si dice bastante en ese medida que se instala en esto del futbol, que cuando ganas a un equipo como el Barcelona, te hace sentirte mucho mas fuerte de lo que eres. ¿O no?. Tanto que ahora si pueden tomarte con la seriedad debida cuando digas que eres candidato. Candidato a Europa claro.

Estadio Camp Nou de Barcelona , Lleno total.

Alineaciones :

F. C. Barcelona: Bravo. Alva. Pique, Mascherano, Alves. Rakitic, Busquast, Iniesta. Messi, Suarez, Neymar,

R. Madrid : Keylor. Carvajal, Ramos, Pepe, Marcelo. Mordric, Casemiro, Kross. Balle, Benzema, Ronaldo.

Cambios

Arda (73′, Rakitic), Jesé (77′, Benzema), Lucas Vázquez (90′, Bale)
Goles

1-0, 55′: Piqué, 1-1, 61′: Benzema, 1-2, 84′: Cristiano
Amonestaciones

Arbitro: Hernández Hernández, Alejandro José
Sergio Ramos (9′, Amarilla), Carvajal (17′, Amarilla), Luis Suárez (26′, Amarilla), Mascherano (28′, Amarilla), Rakitic (57′, Amarilla), Sergio Ramos (82′, Roja)

El partido de siempre.

Diezmado por la distancia en el inventario clasificatorio, el sempiterno partido entre el Barcelona y  Real Madrid de este sábado, evoca como siempre los sentimientos encontrados de un combate perpetuamente tan lejos de lo deportivo, como cercano al futbol en sí.
La antipatía entre ambos y sus aficiones, hace de este partido en las nubes del plantel futbolero, organizar otro encuentro del siglo, con la consabida aceleración en medios, opiniones y subterfugios deportivos del planeta.
Casi en los rescoldos de la liga, alejado por un desierto de puntos, de su rival eterno, el Barça, vive en, uno más, de sus mejores años. Enérgico en Europa con invocación a distinguido, el cuadro catalán se cuelga, como cada día en la oficina, la credencial de favorito mientras en la otra parte de la “cancha”, se estrena como entrenador en la cúspide de la observación mediática, Zidane, esa leyenda de pasión merengue, aspirante a prototipo de entrenador moderno.
Los diez de distancia no cuentan en un partido Barcelona-Madrid. No hay excusa de puntos, ni temporada en blanco; (aún queda el salvavidas Champioms), premura merengue, en un año de desgracia con nombres como Benitez y Cheryshevz a modo de  etiquetas del desastre al que parece haberse asociado la entidad madrileña.  Este es simplemente “el partido”.

Es un Barça Madrid, ese choque de estilos y egos que promocionan televisiones y radios para agrandar ese negocio que todo lo para.
No es poca cosa que en los banquillos de ambos equipos se midan viejas glorias de otros partidos como este. Luis Enrique y Zidane, también se las tuvieran vestidos de corto en el pasado. Ahora el asturiano sale con la ventaja de un ganador , mientras que, el de Francia, lo tiene todo por demostrar, cosa que en verdad aumenta el morbo de un partido, donde la crema la ponen los mejores que puedan alinearse en estos momentos en el escenario de los sueños , ese en el que se han convertido los dos más llamativos equipos en el planeta.
Será baja en la defensa merengue, Varane. Casemiro hará de paragolpes de sus centrales, y Kross jugará donde lo viene haciendo con Zinedine, donde menos vigilancia tiene que prometer.  La tripleta de arriba, esa BBC (Bale, Benzema, Cristiano),  a la que prometiera fidelidad el técnico francés.
Sin secretos, el Madrid vivirá el que puede ser su primer juicio de la temporada. Como si cada partido para este Madrid no lo fuera, tan elevado en la exigencia que ni ganando contenta.
En la casa culé, calma y confianza como un ser superior. Auto convencidos de que se trata, como siempre de un encuentro diferente como excusa para olvidar, por un rato,  la ventaja que le aporta la tabla y otro título más en zurrón de estos locos años catalanes. El homenaje a Johan Cruyff, en tan señalado día, pone mas corazón . También mas motivos blaugrana.
Equipo de gala para una tarde de gala, ataque de gala, MSN, ( Messi, Suarez, Neymar), trio que envenena cualquier defensa.
Es el partido, el momento de curar o dañar, de saber quién es cada cual y el que mide, más al Madrid, a los eternos enfrentados, a los de siempre. Es el partido de siempre.

Quienes somos y a donde vamos.

2016031518505093700

Me alegré doblemente de la derrota tras la prorroga y el lanzamiento de los penaltis, que se llevó el PSV en el Calderon, no solo por ser merecida y lograse el Atlético de Madrid apearlos de la Champions en la noche de ayer, también por la deshonrosa actuación de parte de sus hinchas en el centro de Madrid.

Escaparate mundial, la competición europea de mayor rango, pone millones de ojos no solo en los noventa minutos en los que se mueble la pelota, lo que rodea en los preámbulos y a la caída del telón, engatusa y deja mella en millones de aficionados que vorazmente nos atiborramos con los mil detalles que nos vende el torneo.

En la plaza mayor de Madrid, lo opulentos Holandeses que sacaron tiempo, afición y dinero para viajar hasta España, no encontraron mejor manera para gastar el período hasta en comienzo del partido, (aparte de castigar su hígado con abundante cerveza-), con otro entretenimiento mejor, que lanzarle monedas a unas mujeres rumanas que creyeron encontrar su mana en tan opulenta clientela.

Los elegantes jóvenes holandeses, llegaron a quemar frente a la cara de las mujeres, un billete de 5 euros y a cambio de las monedas que gentilmente les proporcionaban, les invitaron a que hicieran flexiones o bailasen para ellos.

Todo un acto de hombría como se puede apreciar, así como una manera de dejar marcado el territorio y que sepan quién manda en el mundo, el fuerte.

El hecho de que seamos capaces de crear actos tan insoportables no solo en el mismo centro de una ciudad como Madrid, si no en cualquier otro sitio, dice mucho de por dónde va la humanidad y el respeto por los más débiles. De nada sirve cualquier argumento educativo contra actitudes como las que nos ofrecieron los seguidores holandeses.

Con mucha seguridad, los padres de estos estupendos jóvenes, habrán gastado muchos Euros en la enseñanza de sus hijos. Con certeza, serán chicos que poseen todos los medios para ser garantes de la libertad y la democracia, emergentes de los poderes respetuosos que un moderno país centro europeo propone en su doctrina.

Eso sí, sin que se manche ese status de superioridad.

Menos mal que la policía cortó de inmediato tan denigrante fiesta. Se llevó de inmediato a las mujeres de la escena y dejó que la juventud continuara en su suerte opulenta de nacer a favor de corriente.

Luego, Juan Fran les estampó a ellos sus monedas en la cara a modo de deportiva victoria que humanamente no conforma.

De la impotencia a la prepotencia.

3258898235274d0ab2561d73a1cd7e20

No hay mejor manera de describir el dominio Atletico en los últimos “derbis” madrileños que la salida de pata de Cristiano al termino de la ultima victoria rojiblanca en la finca madridista.

El portugués, hombre dado a la auto complacencia, suele tener esas salidas de banco que todo divo tiene la necesidad de contener.
Es Ronaldo, aparte de uno de los mejores jugadores del momento, profesional desde que se levanta hasta que se acuesta, e incluso dormido, sus intereses como profesional seguirán moviéndose en inversiones y ganancias.
Es Cristiano ese tipo de negociante que sabe que la fama es tan efímera que solo le debe durar hasta que su cuenta siga teniendo números azules de ingresos por publicidad deportiva, inversiones personales y ganancias de sus contratos, cosa que en nuestro conocimiento está que ese tiempo será largo.

Todo eso, debe hacerle llegar a la necesidad o mas bien a la obligación de mantener sus intereses a salvo, no solo en el campo, a modo individual, cosa que hace mucho y bien, si no también a nivel colectivo.
Ronaldo, es consciente que para que sus éxitos den sus resultados en €uros, tiene la necesidad de poseer un gran equipo a su lado. Por lo tanto, vivir a distancias tan largas de la cúspide, u opositar a tener un año a cero en títulos crispa su ego hasta el punto del menosprecio de quienes son sus compañeros y la necesidad de buscar culpables en alguien que no sea él.

Y no ha sido la primera oportunidad  en la que el “7” se deje caer a la hora de mostrar sus molestias. Un tipo que estuvo triste, que se siente envidiado por su dinero y por ser guapo y que ha sido perseguido por la prensa por ser quien es… Alguien que se esconde en sus maravillas a modo de números cuando va bien la vida o se bate a tropezones verbales cuando no termina la fiesta como pronosticara.
Es  Cristiano Ronaldo, para bien y sobre todo para mal.

Alguien que con una gran calidad, emboscado en su complejo por el diez del barsa, ese al que no termina de comerle terreno.

No hay otra manera de saber de la ruptura de dinastía en los duelos madrileños que la reacción de Cristiano. Enojado con todo, incluso vio el fantasma de la superioridad en un partido que nunca le perteneciera, ni a el ni a su equipo. Porque en realidad fue el planteamiento y la seriedad colchonera el culpable de la derrota blanca, la misma que se ha instalado en ese tipo de partidos.
Cristiano debe buscar solución a su prepotencia terminando con la impotencia, empezando por reconocer que su equipo aun no sabe a que juega y que trabaja en un club inmerso un tobogán de decisiones en las que su boca cerrada solo puede ayudar.

Desgracias.

españa-sin-gobierno-1024x321Lo cierto es que a Joaquin, le importan un pedo de violinista toda y cada una de las reuniones que tengan los líderes políticos de este país para formar gobierno.
Desde hace más de cincuenta días, a Joaquin toda la música de los pactos le suena como podría sonar una chirigota gaditana a un esquimal. Sencillamente tiene otras prioridades, otras muchas más cosas en las que pensar.
Joaquin, que a sus 43 años conoció lo que significaba no tener trabajo, pasa sus días mirando ofertas de empleo por internet, Se pisotea el centro de su ciudad dejando su curriculum en cualquier negocio en los que en muchos casos lo tendrán por triplicado.
Atrás quedaron los primeros meses y las llamadas a sus amigos más cercanos por si caía algo con el boca a boca. O las visitas al Inem en busca de ofertas que no existieran. O incluso la desesperada puerta a puerta por todos los polígonos industriales de su ciudad.
Ahora, cuando resta poco tiempo para que su 48 cumpleaños le llegue, Joaquin se siente cansado, abatido y hasta inservible.
Es como si a su edad se hubiera quedado fuera de la realidad laboral en el más oscuro halo.
Alejado de toda recuperación de empleo que se pregona, Joaquin tiene que vivir la humillación de volver a pasar por las empresas a las que ya ha pedido varias veces empleo, para que le sellen un pergamino. Con él, justificará su búsqueda baldía de ministerio que le saque de su cero. Sin esos timbres, no puede optar a los cuatrocientos €uros con los que debe subsistir.
A Joaquin, le importa un pedo de violinista lo que tenga que “ordenar” Pablo Iglesias, todo lo que tenga que ofrecer Pedro Sanchez, las mediaciones de Rivera o incluso el inmovilismo de cesar que vive el presidente Rajoy. A Joaquin, los más de cincuenta días que han transcurrido desde las elecciones, se les han sumado a los años de desgracia en que callera cuando comenzó a ser un parado por encima de cuarenta años, una desgracia que como otra cualquiera viene sin evitarla, sin merecerla. Como no merece tanta mediocridad política con la que le ha tocado coexistir.

De nuestra parte.

Vivimos en capsulas. Buscamos aislarnos de las realidades que nos produzcan daños.

Necesitamos sentirnos a gusto con nuestra vida, buscar placeres, tener sentimientos que nos protejan, que no nos hagan sentir miedo, daño ni a nosotros ni a los nuestros.

En ese camino, buscamos a dioses que nos refugie de la realidad, del dolor. Necesitamos un control de nuestras vidas en las que no nos falte de nada, y damos gracias a lo que sea para que esa necesidad  de protección sea efectiva. Cada uno afronta la adversidad de su existencia lo mejor que puede, pero en el fondo, todos luchamos por sobrevivir a nuestra manera, se trata de ese instinto que como ser vivo llevamos impregnado.

egeu1

Por eso, cuando se producen situaciones como las que vemos cada día en nuestro salón, o recibimos en nuestras pantallas de móviles, pasamos por ellas con la premura de quitarnos cuanto antes el sufrimiento ajeno.

Guardacostas-rescatan-refugiados-naufragio-Lesbos_EDIIMA20151031_0238_4

Es cosa de los que mandan. Por supuesto que lo es. Pero sin nuestra presión, los que mandan no solucionaran problemas como el que tenemos en nuestras costas. A escasas horas de avión  de nuestra casa.

Hay, regados por Europa, miles de personas que tan solo buscan encontrar sus cápsulas.

Seres humanos desplazados que también tienen sus dioses, que también tienen sus miedos, que también poseen sus hijos y tan solo huyen del terror y la muerte que sin ellos decidirlo, otros le han patrocinado.

0013677117

Y muchos, se quedan en el camino. ¿ Quien nos garantiza que no sean parte de nosotros?.